Antigua población enclavada en la Pampa de Pocho.
Cuenta con una capilla que data del año 1766
que muestra en su aspecto semejanza con capillas riojanas
y catamarqueñas. Posee una torre cuadrada, altar
de mampostería y conserva dos antiguas imágenes,
una de las cuales es un precioso Cristo tallado en madera.
Cerca de allí se encuentra La Laguna de Pocho,
con aguas salobres curativas rodeada de un raro paisaje.
Vegetación:
Su expresión más importante los bosques
serranos. Estos bosques ascienden por las laderas desde
los 500 hasta los 1.350 metros de altura; los ejemplares
más representativos son las especies de porte
arbóreo como el molle (Lithraea ternifolia) y
el quebracho serrano u orco quebracho (Shipopsis hankeana);
estos últimos ya en las zonas más cálidas
y secas. En la Sierra Grande, especialmente en sus quebradas,
se desarrollan bosquecillos de tabaquillo (Polylepis
australis) y orcomolle (Maytenus boaria). Otro atractivo
en la vegetación son los palmares (Trithrinax
campestris) que se encuentran en los valles de Pocho,
San Pedro Norte y en la Sierra de Copacabana, siendo
utilizada la palma para la confección de artesanías
y, en forma industrial sus resistentes fibras son
aplicadas para la fabricación de las conocidas
alpargatas.
Volcanes:
En el occidente de la Sierra Grande, se halla como elemento
orográfico más importante la Sierra de
Pocho, separada de la anterior por el valle o Pampa
de Pocho. Al norte de esta pampa, existen manifestaciones
volcánicas muy erosionadas representadas por
los cerros Yerba Buena, Poca, Agua de la Cumbre, Velis,
Boroa o Ciénaga, etcétera. Hacia el norte
de los Volcanes de Pocho, se presentan las Sierras de
Guasapampa y Serrezuela, extendiéndose hacia
la gran planicie de las Salinas Grandes.
Informes:
(03542) 49-0211