Festival de Doma y Folclore: Corría 1965 y un grupo de vecinos se autoconvocaba en la escuela Primer Teniente Morandini para participar en una
reunión más de la sociedad cooperadora. La idea era conseguir fondos genuinos para asegurar la continuidad educacional de los escolares. Fue el entonces gendarme Enrique Jarbas Pereyra quien lanzó la moción de realizar un festival de doma con
proyección nacional. A partir de ese momento se sumaron voluntades, esfuerzos y responsabilidades que cristalizaron en junio de ese mismo año cuando se creó la comisión del primer festival. Al fundar las bases se estipuló que el sesenta por
ciento de las recaudaciones se repartieran entre las escuelas de la zona y la fecha de nacimiento de la gran convocatoria fue el 8 de enero de 1966. De esta manera, con voces de guitarras, corcoveos de potros nerviosos y destrezas de bravíos
gauchos, nacía el Festival de Doma y Folklore de Jesús Maria, que año a año se lanza al campo de la doma levantando como bandera la tradición y el folklore nacional. Con los festivales realizados de manera ininterrumpida, cada edición tiene una
multitudinaria convocatoria de más de 200.000 espectadores en las 10 noches de color y coraje.
Museo Jesuítico Nacional Jesús María: A pocos metros del anfiteatro que sirve de escenario para el Festival de Doma y Folclore, cruzando el río, sale el
antiguo Camino Real al Alto Perú. A su vera se encuentra el Museo Jesuítico Jesús María, conocido también como estancia de San Isidro en honor a su patrono San Isidro Labrador. El 15 de enero de 1618 la estancia fue adquirida por la Orden, a
través del Padre Pedro de Oñate, al Alférez Real Don Gaspar de Quevedo. Tres días después se firmaron las escrituras de traspaso de la propiedad al Colegio Máximo, momento en el que se cambió su nombre de Guanusacate por el de Jesús María.
Pronto comenzaron las construcciones de la iglesia y de los edificios necesarios para el adecuado funcionamiento de la estancia. En ella se desarrollaron actividades agrícolas, ganaderas y vitivinícolas destinadas al mantenimiento del Colegio
Máximo de Córdoba. La estancia alcanzó rápido reconocimiento por sus viñedos y exquisitos vinos. De su bodega salió el Lagrimilla, primer vino americano servido en la mesa de los reyes de España. En 1941, la estancia Jesús María fue
declarada monumento histórico nacional y cinco años más tarde fueron completadas las obras de restauración y se dio lugar a su apertura como museo. En el precioso edificio es posible recorrer 18 salas de exposición con colecciones de gran valor
histórico y artístico; además de algunas muestras colectivas de artistas locales especialmente durante la realización del festival.
Horario: lunes a viernes de 8 a 20h, sábados y domingos de 10 a 12h y de 15 a 19h
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