Tal
vez Santa Catalina sea la más bella de todas las estancias
jesuitas que se erigieron en la provincia de Córdoba.
Para llegar a Santa Catalina hay varios caminos, pero
si se dirige desde Jesús
María conviene tomar la ruta E-66 hacia
Ascohinga
, al cabo de unos 6 kilómetros sale un camino de
tierra hacia el norte de 13 kilómetros que lleva a esta
pequeña localidad de menos de 100 habitantes. Este
circuito es muy utilizado por los amantes del mountain
bike.
El 1 de agosto de 1622 la Compañía de Jesús adquirió las
tierras a Luis Frassón; inmediatamente la orden estableció
el noviciado, que al poco tiempo trasladó a Córdoba. La
construcción de los principales edificios fue terminada
hacia la mitad del siglo XVIII, convirtiéndose en una
de las expresiones más completas e imponentes de la obra
realizada por los jesuitas en estas tierras. Santa Catalina
era, como las otras estancias jesuitas, un centro cultural
y económico de la orden, y también era utilizada para
el descanso de los alumnos del Colegio Máximo durante
el verano. En enero de 1726 falleció aquí el padre Doménico
Zípoli, célebre músico y compositor.
Siete años después de la expulsión de la orden fundada
por San Ignacio de Loyola, la estancia fue comprada por
el teniente coronel Don Francisco Díaz; la que pertenece
hasta el presente a sus descendientes. El 14 de mayo de
1941 este lugar fue declarado monumento histórico nacional,
aunque continuó como propiedad privada. En los meses de
verano y en Semana Santa solo es posible visitar la iglesia,
ya que el grupo de familias propietarias pasan sus vacaciones
allí por lo que permanece cerrado al público el ingreso
al interior de los edificios de la vieja estancia. Si
la iglesia estuviese cerrada, deberá dirigirse a las casas
próximas al portón de la entrada y preguntar por la persona
que tuviere las llaves. Es recomendable rodear por el
camino a este conjunto arquitectónico y llegar a la parte
posterior hasta el tajamar que servía de aprovisionamiento
de agua para los cultivos que los jesuitas llevaban adelante.
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| Sugerencia
Mountain Bike: Santa Catalina - Ascochinga: circuito
que combina la naturaleza con la historia y la arquitectura.
Se despliega en la zona norte de las Sierras Chicas.
La excursión parte de Santa Catalina, el
conjunto edilicio que perteneciera a la orden jesuítica.
Tras visitar su antigua
capilla y los alrededores, un sendero lleva a visualizar
referencias como la Escuela Hogar, la estancia
Altamira, de se alcanza la máxima altura (1280
m.s.n.m.), el sector de Bajo de Olmos, al que se arriba
tras un prolongado descenso por la montaña, el paraje
de El Sauce, para finalizar en la Villa de Ascochinga.
El circuito cubre una distancia total de 30 Km y la duración
del pedaleo llega a las 2 horas y media. |